EL ESTRÉS Y LA SALUD BUCAL – BRUXISMO

El ritmo de vida actual nos obliga a convivir con el estrés. Nos sentimos exigidos y presionados por los compromisos diarios. A esto se suma el exceso de trabajo y las situaciones traumáticas. También los niños y jóvenes son blanco del estrés de los adultos ya que los cambios constantes les generan gran ansiedad.

El estrés afecta nuestro bienestar y calidad de vida.
Esas tensiones se expresan con dolores de cabeza, contracturas musculares, gastritis, cansancio, trastornos del sueño, ansiedad o depresión, hipertensión arterial, caída del cabello, etc. Y además alteran la salud bucal, ya que se modifica el equilibrio de varios de sus componentes.

¿Cómo afecta el estrés la salud bucal?

Hay mayor predisposición a la caries dental y a la gingivitis (inflamación de la encías) porque:

  • Se descuida la higiene de los dientes y el uso del hilo dental, por lo tanto hay más placa bacteriana y falta la acción protectora de los fluoruros de las pastas dentales.
  • Se come mal, a deshora y picoteando alimentos de baja calidad nutricional.
  • Se discontinúan las consultas al odontólogo.

 

La alteración del sistema de defensa hace que aparezcan en la mucosa bucal úlceras como aftas o vesículas, como herpes.

Además aparece algo sumamente destructivo para el aparato masticatorio que es el BRUXISMO, que consiste en apretar y rechinar de los dientes de manera repetida, durante el día y la noche. Éste desgasta las piezas dentarias, puede fracturarlas y afectar los músculos masticatorios, lo que se manifiesta con dolores peribucales, a los costados de la cara, en las sienes o simplemente fatiga de los músculos al levantarse o dolor de cabeza.

El bruxismo también produce desgaste de los cuellos dentarios (pérdida de esmalte a nivel de los cuellos por exceso de fuerzas) y retracción de las encías aumentando la sensibilidad dentaria.

Otro efecto deletéreo importante es el que ejerce el bruxismo sobre los implantes.

Esta situación de DISCONFORT y deterioro progresivo puede prevenirse o detenerse utilizando una PLACA DE RELAJACIÓN.

Además con estrés se fuma más, lo que agrega un elemento muy nocivo para los dientes y para los tejidos blandos. El fumador debe realizar un control más frecuente de su boca para detectar cualquier lesión predisponente al cáncer bucal y así poder prevenirlo.

Tanto el estrés en sí mismo como los medicamentos para la ansiedad o depresión tornan la saliva más ácida y escasa. Es el síndrome de la boca seca. Esto lleva al mal aliento y se busca ocultarlo con pastillas azucaradas.

¿Qué soluciones tenemos a nuestro alcance?

  • Busque recursos que le ayuden a relajarse (yoga, psicoterapia) o actividades que lo lleven a distraerse (musica, arte, deportes)
  • Trate  de cultivar una actitud positiva frente a situaciones estresantes
  • Evite las situaciones y las personas que le generan el estrés
  • No descuide su higiene bucal
  • Coma sano y beba abundante agua
  • Duerma las horas necesarias
  • Ante algún síntoma que lo preocupe haga una consulta con su odontólogo
  • Los controles periódicos son útiles para detectar cualquiera de los síntomas y signos mencionados
  • Las placas de relajación nocturnas ayudan a prevenir las consecuencias del bruxismo como fracturas de piezas dentarias y desgaste de los cuellos, además de otorgar un descanso más relajado.

Bruxismo Placa de relajacion Consultorio Medico Odontologico Dra Odontologa Silvina Crisi Rosario


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